Artritis en perros: guía de síntomas, causas y consejos prácticos
La artritis en perros es una inflamación crónica de las articulaciones que provoca dolor, rigidez y dificultad de movimiento. Es frecuente en los perros mayores (a partir de los 5 años), aunque puede aparecer en perros jóvenes por lesiones o malformaciones, además, puede presentar diferentes grados de severidad.
Dado que hasta la fecha se considera una enfermedad incurable, los cuidados orientados a reducir el dolor y mejorar la calidad de vida de tu mascota son fundamentales.
En este artículo, vas a encontrar información clave para que aprendas a detectar la artritis en tu animal de compañía, así como una serie de recomendaciones para cuidar de tu peludo.
¿Qué es la artritis en perros?
La artritis canina es una patología degenerativa inflamatoria de las articulaciones y los tejidos que las rodean. El perro que la padece manifiesta dolor e inflamación dentro y alrededor de la articulación, rigidez y reducción de la movilidad.
Es una condición común en perros de edad avanzada y la enfermedad articular más frecuentemente diagnosticada, sobre todo en razas grandes o gigantes como el labrador, golden retriever, pastor alemán o rottweiler.
A pesar de ser una afección crónica, con cuidados adaptados que reduzcan el dolor y mejoren su movilidad, el perro puede disfrutar de una buena calidad de vida.
Diferencia entre artritis, artrosis y osteoartritis en perros
A pesar de que en ocasiones, como ocurre con los humanos, estos 3 términos se confunden, no son exactamente lo mismo:
- Artritis: es la inflamación activa de la articulación que afecta al revestimiento interior (membrana sinovial), encargado de fabricar lubricante que evita que los cartílagos se rocen entre sí, aportar los nutrientes que necesita y limpiar los desechos.
- Artrosis: es una enfermedad degenerativa crónica que consiste en el desgaste físico del cartílago por causa de la edad o de lesiones que provoca que los huesos se rocen entre sí por destrucción del cartílago.
- Osteoartritis: se trata de la combinación de ambas. En veterinaria es el término más usado porque el desgaste del cartílago (artrosis) suele acabar provocando una inflamación crónica (artritis) en la articulación del perro.
Síntomas más frecuentes de la artritis canina que no debes ignorar
Si te preocupa que tu perro pueda sufrir artritis, presta atención a la enumeración de señales que hemos recopilado a continuación y que van desde los cambios sutiles en el comportamiento de tu mascota hasta signos físicos más evidentes.
Síntomas de artritis en perros |
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| Movilidad y la actividad física | Signos físicos ligados al dolor y la inflamación |
Cambios de comportamiento |
| ● Dificultad para levantarse y tumbarse, sobre todo si ha estado descansando antes.
● Rigidez articular que puede ir mejorando tras unos minutos de paseo. ● Movimientos más lentos y torpes. ● Cojera intermitente o persistente que puede afectar a una o varias extremidades. ● Reticencia a realizar ciertos movimientos como saltar, correr, subir o bajar escaleras. ● Disminución de la actividad física; además puede mostrar menor interés por jugar o pasear como antes. |
● Dolor cuando tocas las articulaciones.
● Articulaciones hinchadas, con calor y enrojecimiento. ● Ruidos como chasquidos al mover las articulaciones. ● Quejidos al doblar las patas. ● Articulaciones deformadas en los casos más avanzados.
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● Irritabilidad o agresividad.
● Cambios en la postura al sentarse. ● Lamido o mordisqueo de las articulaciones. ● Letargia, muestra desinterés general y apatía. ● Cautela al acostarse o incorporarse.
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Si notas cualquiera de estos cambios en tu perro, es recomendable que consultes a tu veterinario para que pueda realizar una exploración detallada y determinar el origen del cambio en su comportamiento.
Causas y factores de riesgo de la artritis en perros
La artritis en perros es de origen multifactorial. La forma más habitual es la osteoartritis degenerativa, que puede aparecer con el envejecimiento, por efecto del desgaste natural de las articulaciones de tu mascota y la acumulación de otros factores de riesgo.
Sin embargo, también puede surgir por varias causas como malformaciones congénitas (como la displasia en caderas y codos), lesiones articulares previas (como traumatismos o roturas de ligamentos), y disposición genética.
Existe, además, un factor de riesgo clave: el sobrepeso, porque incrementa la carga sobre las articulaciones, acelerando el deterioro del cartílago.
Asimismo, existe la artritis reumatoide, en la que el sistema inmunitario del animal ataca las propias articulaciones. Esta forma de artritis suele ir asociada a razas como el collie, dóberman o poodle miniatura.
La identificación de estos factores ayuda al veterinario a determinar el mejor abordaje terapéutico para tu mascota. Por otra parte, también es necesario que consideres estas cuestiones si vas a adoptar un perro porque va a solicitar cuidados específicos para mejorar su condición.
Consejos útiles para mejorar la vida de perros con artritis en casa
Cuando tu perro tiene artritis, es importante que adaptes los cuidados para mejorar su calidad de vida, combinando el tratamiento que disponga tu veterinario con los siguientes consejos prácticos contrastados por los profesionales consultados.
Consejos para aliviar el dolor y adaptar el hogar si tu perro sufre artritis
Los siguientes consejos van a ayudarte a reducir el dolor de tu animal de compañía, mejorar su movilidad y crear un entorno más seguro y cómodo en casa:
- Control de peso y alimentación. La obesidad es un factor de riesgo, de modo que mantén el peso de tu perro saludable con una dieta equilibrada y de alta calidad. Puedes optar por dietas específicas para mejorar las articulaciones con bajo contenido calórico y alto contenido en proteínas y fibra.
- Ejercicio suave y frecuente. Son recomendables paseos de unos 15-30 minutos a diario, especialmente en suelos de arena o hierba, para minimizar el impacto. La natación es una actividad beneficiosa si tu perro sufre de inflamación de las articulaciones.
- Adaptaciones en el hogar. Usa camas ortopédicas con espuma viscoelástica situadas en lugares cálidos, lejos de humedades y corrientes. Coloca alfombras en suelos resbaladizos e instala rampas para escaleras. Protege su cuerpo con abrigos en los días más fríos para evitar que sus músculos se entumezcan.
- Terapias complementarias. Para potenciar los resultados de los tratamientos veterinarios puedes realizar masajes suaves para activar la circulación sanguínea y mejorar la flexibilidad. Valora contratar servicios de fisioterapia canina que suele dar buenos resultados con tratamientos por ultrasonidos, magnetoterapia, hidroterapia, etc.
- Protectores y órtesis. El uso de protectores para las articulaciones ayuda a disminuir el dolor y mejorar la biomecánica del animal. Las órtesis, como férulas, ayudan a asistir los movimientos naturales.
A todas estas recomendaciones para mejorar las condiciones de vida de tu perro con artritis, añade la paciencia por tu parte porque tu animal va a tener más problemas para moverse e incluso mantener limpias las zonas de más difícil acceso, por lo que vas a tener que ayudarle con cuidado.
Hábitos que ayudan a prevenir que empeore o que aparezca la artritis
Si bien es cierto que, al tratarse de una patología multifactorial, es complicado evitar la artritis en muchos casos, sí puedes evitar que empeore.
Los siguientes hábitos preventivos y de mantenimiento desde su diagnóstico ayudan a ralentizar la progresión, preservar la movilidad y mantener una mejor calidad de vida para tu perro:
- Establece una actividad física diaria moderada, ajustada a la edad y condición de tu mascota. Ten en cuenta que la falta de actividad empeora sus síntomas.
- Puedes complementar su alimentación con suplementos que contengan ácido hialurónico, glucosamina o condroitín sulfato, ácidos omega 3 y 6, o antioxidantes como los flavonoides y las vitaminas C y E. En todo caso, consulta con su veterinario antes de introducir suplementos alimenticios en su dieta.
- Permanece alerta ante cambios de comportamiento, apatía, dificultad de movimiento y gruñidos al moverse. También es conveniente realizar revisiones periódicas para detectar cualquier problema articular en fase temprana.
- Evita el frío y la humedad. Son dos grandes enemigos para tu perro que pueden empeorar su condición.
¿Cuándo debes consultar al veterinario si tu perro tiene artritis?
Si tu perro tiene artritis, además de las revisiones previstas por su veterinario, acude a él si notas que el dolor empeora rápidamente, si tu perro deja de apoyar una pata, si pierde movilidad de forma abrupta y si padece fiebre o apatía.
Quizás sea necesario que, además de confirmar el diagnóstico, tu veterinario ajuste la medicación.
En todo caso, ten siempre presente que un diagnóstico temprano y un plan de tratamiento adecuado pueden suponer una gran diferencia para tu animal de compañía.